lunes, 13 de septiembre de 2010

Enfoques del Capital Social

En las dos últimas décadas se han desarrollado una variedad de enfoques que han servido de base para referenciar el concepto del Capital Social y su aplicación en un contexto adecuado entre políticas e instituciones, principales autores que han enriquecido el concepto del capital social con su aporte son:

Pierre Bourdie:

Es considerado el pionero como el primero del destacado grupo de estudio del tema del capital social, al plantear un exhaustivo análisis del mismo y su aplicación en la década de los años ochenta. Para Bourdie el Capital Social es “el agregado de recursos actuales y potenciales que están vinculados con la posesión deo accesos a una red permanente de relaciones mas o menos institucionalizadas de mutua aceptación y reconocimiento, o, el otras palabras están establecidad en función de la membresía en un grupo”.

Albert Hirschman:

Este autor empleo los términos “energía social” y “recursos morales” para identificar la capacidad de acción colectiva que representa el capital social, indicando que este es un recurso, que a diferencia del capital físico y el capital natural, se incrementa con su uso y también puede decrecer sustancialmente cuando no se usa, pero no desaparece, ya que constituye una memoria histórico cultural que engendra nuevos brotes y desarrollos de capital social cuando se dan las circunstancias, sin embargo, el autor advierte que el capital social puede ser severamente afectado por la violencia, la agresión y la delincuencia, que transforman el ambiente social.


James Coleman:

Su aporte incorpora el termino Capital Social a las ciencias sociales, identificándolo con la capacidad de las personas par trabajar en grupos, en base a un conjunto de normas y valores compartidos, para Coleman los valores del capital social se representan en el plano individual, fortaleciendo la capacidad personal para relacionarse mediante redes sociales que se fundamentan en expectativas de reciprocidad y comportamiento confiable que, en conjunto mejoran la eficiencia individual y por ende la colectiva.


Robert Putnam:

Es considerado el científico social más reconocido en la actualidad, pues en la década de los años ochenta demostró en su estudio sobre el capital social, que éste se expresa a través de la confianza de los diferentes actores sociales, el grado de asociatividad prevaleciente entre los mismos y el respeto a las normas de comportamiento cívico, todo lo cual contribuye a la promoción y mantenimiento del bienestar colectivo, este estudio basó su fundamento en las diferencias culturales de las diversas regiones de Italia.

Putnam concluye que en una sociedad donde prevalecen los valores del Capital Social, se estimula la confiabilidad en las relaciones sociales y se agilizan los flujos de información internos y externos, favoreciéndose el desarrollo y funcionamiento de las normas y sanciones consensuales y resaltándose el interés público colectivo por encima del individualismo que se estimula en la formación del capital humano, estos valores repercuten favorablemente en la cohesión de la familia, de la comunidad y de la sociedad.


Francis Fukuyama:

Para Fukuyama el Capital Social constituye una forma utilitaria de ponderar la relevancia del factor cultural en el proceso de desarrollo, partiendo de la presmisa e que todas las culturas son proclives a fomentar el crecimiento económico. Solo las culturas en las que prevalece un alto activo de capital social están presentes en las sociedades desarrolladas.

El déficit de capital social en América Latina, se expresa en términos de desconfianza, la pobreza de valores, la corrupción, la poca solidaridad y la inmoral distribución de la riqueza, hace que el Capital social se contituya en una necesidad de incluir y revalorizar en el proceso de desarrollo valores como la confianza interpersonal, la asociatividad, la conciencia civica, la ética y los valores autóctonos predominantes en una sociedad.



Nan Lin:

Para Lin el capital social se fundamenta en la premisa de la inversión en capital social genera retornos en términos de mercado que pueden ser económico, político, laboral o comunitario y su concepto debe entenderse como un activo social o colectivo y como el capital que se genera a través de las relaciones sociales. Por tanto, no es un bien individual, sino un recurso accesible temporalmente solo mediante nexos directos o indirectos en una red social, lo cual supone la obligación de reciprocidad o compensación.


Bernardo Klisksberg:

Este autor destaca los valores de la confianza interpersonal, de la capacidad de asociatividad, de la conciencia cívica y de los valores de la ética como los componentes claves del concepto de capital social, siendo un critico de línea dura considerando un grave error de la economía tradicional, el que estos valores fundamentales hayan sido marginados en la formulación de la estrategias para promover el desarrollo y la lucha contra el hambre y la marginalidad.

Klisksberg destaca el componente valores éticos en el capital social, indicando que si dichos valores son positivos en una sociedad, esto la hará más eficiente, pero si los valores son negativos, minaran las bases de las mismas e incrementaran la corrupción, que es una de las rémoras al desarrollo en América Latina.

Norman Uphoff:

Este autor propone, para un mayor entendimiento del capital social, desglosar este concepto en lo que él llama las dos categorías interrelacionadas del mismo: en primer termino la estructural relacionado con las diferentes formas de organizaciones sociales, específicamente lo concerniente a los roles, normas, precedentes y procedimientos, al igual que con la amplia variedad de redes sociales que contribuyen al fomento de la cooperación y especialmente a las acciones colectivas de beneficio mutuo. En segundo termino

Se puede entonces sostener, que las bases del Capital social se fundamenta en valores convertidos en normas, como la confianza, la solidaridad o la reciprocidad, siendo a partir de estas normas que se da origen a las redes, a las organizaciones y las instituciones que articulan la interacción social y el desarrollo de sociedades.

Es por esto, las instituciones son parte sustantiva del Capital Social, pues son necesarias para la utilización de capitales y potencialidades económicas, asi como en su ámbito es donde se desarrolla los valores y las normas, las cuales son definidas como reglas que rigen la interacción humana, resolviendo problemas colectivos materiales, sociales o morales.